Gatos
Como carnívoros estrictos, los gatos carecen de varias enzimas detoxificantes (en especial la glucuronidación), por lo que muchos compuestos vegetales seguros para perros son peligrosos para ellos.
7 alimentos revisados para Gatos
Perfil toxicológico
Deficiencia de glucuronidación
Los gatos carecen de la enzima hepática UGT1A6, lo que les impide detoxificar compuestos comunes como el paracetamol y muchos fenoles vegetales. Estas sustancias se acumulan rápidamente a niveles letales incluso en dosis bajas.
Hipersensibilidad a Allium
Los disulfuros de la cebolla y el ajo provocan anemia hemolítica con cuerpos de Heinz en los gatos a dosis 3× menores que en los perros. Incluso las formas en polvo presentes en papillas o caldos suponen un riesgo grave.
Toxicidad por aceites esenciales
El aceite del árbol del té, el poleo y muchos aceites derivados de cítricos se absorben rápidamente a través de la piel y el intestino. Sin una glucuronidación adecuada, se acumulan y causan insuficiencia hepática y colapso neurológico.
Sistemas con mayor riesgo
Alimentos más peligrosos
Los 7 alimentos revisados
Veredicto de seguridad
Categoría de alimento
Mostrando 2 de 7 alimentos
Limpiar filtrosTomate
El tomate maduro representa un riesgo bajo para los gatos en cantidades pequeñas, pero las partes verdes de la planta —hojas, tallos y frutos inmaduros— contienen solanina y tomatina, alcaloides que pueden provocar síntomas digestivos y neurológicos. La pulpa roja y madura es considerablemente menos peligrosa, aunque no se recomienda ofrecerla de forma habitual. La clave está en identificar con precisión qué parte de la planta ingirió el gato y en qué cantidad.
arándanos
Los arándanos no son tóxicos para los gatos y pueden ofrecerse ocasionalmente como snack. Su perfil nutricional incluye antioxidantes y agua, aunque los felinos obtienen poco beneficio directo por su metabolismo obligadamente carnívoro. En cantidades pequeñas y controladas, no representan ningún riesgo para la salud del animal.